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NHCOA insta a la comunidad Hispana a reanudar el proceso de vacunación

Después de casi 4 meses de regulaciones por cuarentena en los Estados Unidos, al igual que en muchos países del mundo, la nación está emergiendo lentamente del aislamiento y las personas comienzan a ponerse al día con todas las actividades que habían estado detenidas debido a los protocolos de salud. Sin embargo, se deben seguir una serie de pasos para regresar a la vida cotidiana, o al menos, a lo que hoy se conocerá como “normal”.

Como muchos expertos recomiendan, es necesario realizar actividades como reconectarse con amigos y familiares con el fin de  ayudar a controlar nuestra salud mental durante este período de transición. Pero no tenemos que olvidar nuestra salud física debe continuar siendo nuestra prioridad número uno. Eso significa, volver a la normalidad cumpliendo con las citas médicas y atender nuevamente todos aquellos problemas de salud personales que se detuvieron debido a los protocolos por el COVID-19.

Durante la pandemia, muchas poblaciones vulnerables se han visto afectadas debido a demoras en la atención médica-hospitalaria, específicamente, en recibir las vacunas oportunas para proteger a las personas contra las enfermedades prevenibles por vacunación como son la difteria, la varicela y la rubéola.

En un informe reciente, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) advertían sobre la caída de las tasas de vacunación pediátrica en los Estados Unidos. Según los CDC, este problema no solo afecta a los infantes, sino  también a la edad adulta. Si las tasas de vacunación caen en picada, los números de prevalencia de enfermedades aumentarán, afectando a muchas personas en el país.

A medida que la pandemia del COVID-19 evolucionó, las personas se centraron en mantenerse saludables para combatir la enfermedad, de la cual aún no se tienen formas efectivas para evitarlo. A pesar de que los científicos están trabajando para desarrollar una vacuna contra el nuevo coronavirus, y aún no sabemos cuánto tiempo debemos esperar para obtenerla, no podemos darnos el lujo de retroceder y permitir el resurgimiento de otras enfermedades que podemos prevenir con la vacunación correcta.

Es importante tener en cuenta que algunas de las enfermedades que podemos prevenir con vacunas son críticas para mantener intacta la salud general de los pulmones. Esto reduce las posibilidades de infectarse de COVID-19 o tener complicaciones graves, especialmente en poblaciones altamente vulnerables como los adultos mayores. De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda encarecidamente el uso de vacunas contra enfermedades respiratorias como la gripe y la enfermedad neumocócica para proteger la salud de los pacientes.

La mayoría de los retrasos en los tratamientos de vacunación se originaron por el hecho de que muchos consultorios médicos cerraron durante la pandemia o trabajaron en línea únicamente, como una forma de asistir a los pacientes a través la  telemedicina. Asimismo este proceso fue afectado por el distanciamiento social y los protocolos de salud recomendados para la pandemia.

Sin embargo, a medida que las cosas comienzan a abrirse, es el momento perfecto para ponerse al día. Si bien la idea de ir al consultorio de un médico cuando no se está enfermo puede parecer potencialmente riesgoso, muchos médicos en todos los estados, están tomando las medidas correctas para mantener a sus pacientes sanos y salvos.

Algunos de las medidas incluyen reducir el número de citas por día y por lo tanto, menor tiempo en las salas de espera. Además, las clínicas estarán equipadas con equipo de protección personal disponible para el staff médico además de la implementación de rigurosos protocolos de limpieza y mantenimiento óptimo de las instalaciones de salud entre cada una de las citas.

Como asociación dedicada a la salud y el bienestar de los adultos mayores hispanos, instamos a usted y a sus cuidadores a que actúen de manera rápida para protegerse. Con los parámetros de distanciamiento social necesarios descritos anteriormente.

Recuerde que obtener una cita podría llevar más tiempo. No espere hasta el otoño cuando la temporada de gripe y neumonía se acelere. Será entonces, un momento de mayor riesgo para nuestra población, y con el impacto adicional de un aumento potencial de los casos de COVID-19.

Las bajas tasas de vacunación ya son un problema en nuestra comunidad. Los datos muestran que los adultos hispanos tienen 30%  menos probabilidades de vacunarse contra la gripe en comparación con los blancos no hispanos, y este es el mismo escenario para otro tipo de enfermedades prevenibles.

Como miembro de la comunidad hispana y parte de los conciudadanos estadounidenses, no podemos dejar que esto continúe, especialmente en un momento en que la salud personal es de suma importancia. Le recomendamos que llame a su médico, se comunique con su proveedor de atención médica o vaya a su farmacia local. Es necesario tomar estas medidas preventivas ahora, de manera que no presenciamos una nueva ronda innecesaria de enfermedades en los próximos meses y semanas dentro de  nuestra comunidad.